Leyendo ahora

2 Tesalonicenses 3

Nuevo Testamento de Felipe Scio de San Miguel

2 Tesalonicenses Capítulo 3
1
Resta, pues, hermanos, que oreis por nosotros, y la palabra de Dios se propague, y sea glorificada, como lo es entre vosotros:
2
Y que seamos librados de hombres importunos, y perversos: porque la fé no es de todos.
3
Mas fiel es Dios, que os confirmará, y guardará de mal.
4
Y confiamos en el Señor de vosotros, que haceis, y haréis lo que os mandamos.
5
Y el Señor enderece vuestros corazones en el amor de Dios, y en la paciencia de Christo.
6
Mas os denunciamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesu-Christo, que os apartéis de todo hermano que anduviere fuera de órden, y no según la tradición, que recibieron de nosotros.
7
Porque vosotros mismos sabéis cómo debéis imitarnos: por quanto no anduvimos desordenadamente entre vosotros.
8
Ni comimos de valde el pan de alguno, antes con trabajo, y con fatiga, trabajando de noche, y de día, por no ser de gravámen á ninguno de vosotros:
9
No porque no tuviésemos potestad, sino para ofreceros en nosotros mismos un dechado que imitáseis.
10
Porque aún quando estábamos con vosotros os denunciábamos esto: Que si alguno no quiere trabajar, no coma.
11
Por quanto hemos oido que andan algunos entre vosotros inquietos que en nada entienden, sino en indagar lo que no les importa.
12
A estos pues que así se portan, les denunciamos, y rogamos en nuestro Señor Jesu-Christo, que coman su pan, trabajando en silencio.
13
Y vosotros, hermanos, no os canséis de hacer bien
14
Y si alguno no obedeciere á lo que ordenamos por nuestra carta, notadle á éste tal, y no tengáis comunicación con él, para que se avergüence:
15
Mas no lo mireis como á enemigo; antes bien corregidle como á hermano.
16
Y el mismo Señor de la paz os dé la paz sin fin en todo lugar. El Señor sea con todos vosotros.
17
La salutación de mi mano, Pablo; que es la señal en cada carta. Así escribo.
18
La gracia de nuestro Señor Jesu-Christo sea con todos vosotros. Amén.
Compartir esta referencia