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Tito 3

Nuevo Testamento de Felipe Scio de San Miguel

Tito Capítulo 3
1
Amonéstales, que estén sujetos á los Príncipes, y á las Potestades: que les obedezcan: que estén prevenidos para toda obra buena:
2
Que no digan mal de nadie, que no sean pendencieros, sino modestos, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres.
3
Porque nosotros en algún tiempo eramos también necios, incrédulos, descaminados, esclavos de varios afectos, y deleytes, viviendo en malicia, y en envidia, aborrecibles, y aborreciéndonos los unos á los otros.
4
Mas quando apareció la bondad del Salvador nuestro Dios, y su amor para con los hombres,
5
No por obras de justicia que hubiésemos hecho nosotros, mas según su misericordia nos hizo salvos por el bautismo de regeneración, y renovacion del Espíritu Santo.
6
El qual difundió sobre nosotros abundantemente por Jesu-Christo nuestro Salvador:
7
Para que justificados por su gracia, seamos herederos según la esperanza de la vida eterna.
8
Palabra fiel: y quiero que esto afirmes: para que procuren aventajarse en buenas obras los que creen en Dios. Estas son cosas buenas, y útiles á los hombres.
9
Mas tú desecha las qüestiones necias, las genealogías, y debates, y disputas sobre la ley: porque son inútiles, y vanas.
10
Huye del hombre herege, después de la primera, y segunda corrección,
11
Sabiendo, que el que es tal, está pervertido, y peca, siendo condenado por su propio juicio.
12
Quando te enviaré á Artemas, ó á Tichîco, apresúrate á venir á mi á Nicópolis: porque he determinado pasar allí el invierno.
13
Envia delante á Zenas Doctor de la ley, y á Apolo, procurando que nada les falte.
14
Y aprendan también los nuestros á ser los primeros en buenas obras para las cosas que son menester, para que no sean sin fruto.
15
Te saludan todos los que están conmigo: saluda á los que nos aman en la fé. La gracia de Dios sea con todos vosotros. Amén.
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