Lendo agora

1 Coríntios 4

Nuevo Testamento de Felipe Scio de San Miguel

1 Coríntios 1 Corintios Capítulo 4
1
Así nos tenga el hombre como Ministros de Christo, y dispensadores de los mysterios de Dios.
2
Ahora lo que se requiere en los dispensadores es, que cada qual sea hallado fiel.
3
En quanto á mí poco me importa ser juzgado de vosotros, ó de humano día; pues ni aún yo me juzgo á mí mismo.
4
Porque de nada me arguye la conciencia: mas no por eso soy justificado; pues el que me juzga, es el Señor.
5
Por lo qual no juzgueis antes de tiempo, hasta que venga el Señor; el qual aclarará aún las cosas escondidas de las tinieblas, y manifestará los designios de los corazones: y entonces cada uno tendrá de Dios la alabanza.
6
Mas yo, hermanos, he representado éstas cosas en mí, y en Apolo, por amor de vosotros: para que en nosotros aprendáis, que el uno por causa del otro no se ensoberbezca contra el otro, fuera de lo que está escrito.
7
Porque ¿quién te distingue? ¿y qué tienes tú, que no hayas recibido? Y si lo has recibido, ¿por qué te glorías, como si no lo hubieras recibido?
8
Ya estáis hartos, ya estáis ricos: sin nosotros reynais: y plegue á Dios que reyneis, para que nosotros reynemos también con vosotros.
9
Porque entiendo, que Dios nos ha puesto por los últimos de los Apóstoles, como sentenciados á muerte: porque somos hechos espectáculo al muudo, y á los Angeles, y á los hombres.
10
Nosotros necios por Christo y vosotros sabios en Christo: nosotros flacos y vosotros fuertes: vosotros nobles, nosotros viles.
11
Hasta ésta hora padecemos hambre, y sed, y andamos desnudos, y somos abofeteados, y no tenemos morada segura,
12
Y trabajamos obrando por nuestras propias manos: nos maldicen, y bendecimos, nos persiguen, y lo sufrimos:
13
Somos blasphemados; y rogamos: hemos llegado á ser como las basuras de éste mundo, como la escoria de todos hasta ahora.
14
No os escribo esto por avergonzaros, mas os amonesto como á hijos míos muy amados.
15
Porque aunque tengais diez mil ayos en Christo: mas no muchos padres. Porque yo soy, el que os he engendrado en Jesu-Christo por el Evangelio.
16
Por tanto os ruego, que seáis mis imitadores, como también yo lo soy de Christo.
17
Por ésta causa os envié á Timothéo, que es mi hijo muy amado, y fiel en el Señor: que os hará saber mis caminos, que son en Jesu-Christo, como yo enseño por todas partes en cada Iglesia.
18
Algunos andan hinchados, como si yo no hubiera de ir á vosotros.
19
Mas presto iré á vosotros, si el Señor quisiere: y examinaré no las palabras de los que así andan hinchados, sino la virtud.
20
Porque el reyno de Dios no está en palabras, sino en virtud.
21
¿Qué quereis? ¿iré á vosotros con vara, ó con caridad y con espíritu de mansedumbre?
Compartilhar esta referência