Lendo agora

2 Coríntios 11

Nuevo Testamento de Felipe Scio de San Miguel

2 Coríntios 2 Corintios Capítulo 11
1
Pluguiese á Dios que sufrieseis un poco mi imprudencia: mas toleradme:
2
Porque os zelo con zelo de Dios. Pues os he desposado con Christo, para presentaros como vírgen pura al único Esposo.
3
Mas temo, que como la serpiente engañó á Eva con su astucia, así sean viciados vuestros sentidos, y se aparten de la sinceridad, que es en Christo.
4
Porque si aquel que viene, predica otro Christo, que nosotros no hemos predicado; ó si recibís otro Espíritu, que no habéis recibido; ú otro Evangelio, que no habéis abrazado, bien lo toleraríais.
5
Mas entiendo, que no hice yo menos que los grandes Apóstoles.
6
Porque, aunque tosco en lenguage, mas no en el saber: y en todo nos hemos dado á conocer á vosotros.
7
¿O por ventura cometí delito, humillándome á mí mismo, para que vosotros fueseis ensalzados, porque sin interés os predique el Evangelio?
8
Yo despojé las otras Iglesias, tomando asistencias para serviros á vosotros.
9
Y quando estaba con vosotros, y me hallaba necesitado, á ninguno fuí gravoso: porque lo que me faltaba, lo supliéron los hermanos, que viniéron de Macedonia: y en todo me he guardado de serviros de carga, y me guardaré.
10
La verdad de Christo está en mí, que no será quebrantada en mí ésta gloria, en quanto á las regiones de Achâya.
11
¿Y por qué? ¿es porque no os amo? Dios lo sabe.
12
Mas esto lo hago y lo haré, para cortar la ocasión á aquellos que buscan ocasión de ser hallados tales como nosotros, para hacer alarde de ello.
13
Porque los tales falsos Apóstoles son obreros engañosos, que se transfiguran en Apóstoles de Christo.
14
Y no es de extrañar; porque el mismo Satanás se transfigura en Angel de luz.
15
Y así no es mucho, si sus Ministros se transfiguran en Ministros de justicia; cuyo fin será según sus obras.
16
Otra vez lo digo, para que nadie me tenga por imprudente: y sino, tenedme en hora buena por imprudente, á trueque de gloriarme aún un poquito.
17
Lo que hablo por lo que hace á ésta materia de gloria, no lo digo según Dios, mas como por imprudencia.
18
Y ya que muchos se glorían según la carne, yo también me gloriaré;
19
Porque de buena gana sufrís á los necios, siendo vosotros sabios.
20
Porque sufrís á quien os pone en servidumbre, á quien os devora, á quien de vosotros toma, á quien se ensalza, á quien os hiere en la cara.
21
Lo digo quanto á la afrenta, como si nosotros hubiésemos flaqueado en ésta parte. En lo que otro tiene osadia (hablo con imprudencia) también yo la tengo:
22
Son Hebréos, yo también: Son Israelitas, yo también: Son linage de Abraham, también yo:
23
Son Ministros de Christo, hablo como menos sabio, yo mas: en mayores trabajos, en cárceles mas; en azotes sin medida, en riesgos de muerte muchas veces.
24
De los Judíos he recibido cinco quarentenas de azotes, menos uno.
25
Tres veces fuí azotado con varas; una vez fuí apedreado; tres veces padecí naufragio; noche y día estuve en lo profundo de la mar,
26
En caminos muchas veces; en peligros de ríos: en peligros de ladrones; en peligros de los de mi nación: en peligros de los Gentiles; peligros en la ciudad: peligros en el desierto; peligros en la mar; peligros de falsos hermanos;
27
En trabajo y fatiga, en muchas vigilias, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frio y en desnudez,
28
Sin las cosas que son de fuera, mis ocurrencias urgentes de cada día, la solicitud, que tengo de todas las Iglesias.
29
¿Quién enferma, y yo no enfermo? ¿Quién se escandaliza y yo no me abraso?
30
Si es menester gloriarse, me gloriaré en las cosas, que son de mi flaqueza.
31
El Dios y Padre de nuestro Señor Jesu-Christo, que es bendito en los siglos, sabe que no engaño.
32
En Damasco el Gobernador de la provincia por el Rey Aretas, había puesto guardas por la ciudad, para prenderme:
33
Y por una ventana me descolgaron por el muro en una espuerta, y así escapé de sus manos.
Compartilhar esta referência