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2 Timóteo 2

Nuevo Testamento de Felipe Scio de San Miguel

2 Timóteo 2 Timoteo Capítulo 2
1
Pues tú, hijo mio, fortifícate en la gracia, que es en Jesu-Christo:
2
Y las cosas que has oido de mí delante de muchos testigos, encomiéndalas á hombres fieles, que sean capaces de instruir también á otros.
3
Trabaja como buen soldado de Jesu-Christo.
4
Ninguno que milita para Dios, se embaraza en los negocios del siglo; á fin de agradar á aquel á quien se alistó.
5
Porque también el que lidia en los juegos públicos, no es coronado si no lidiáre según ley.
6
Conviene que el labrador que trabaja, recoja de los frutos el primero.
7
Entiende lo que digo: porque el Señor te dará inteligencia en todo.
8
Acuérdate, que el Señor Jesu-Christo del linage de David, resucitó de los muertos, según mi Evangelio,
9
En el que trabajo hasta estar en prisiones, como un malhechor, mas la palabra de Dios no está conmigo atada.
10
Por tanto lo sufro todo por los escogidos, para que ellos alcancen también la salud, que es en Jesu-Christo, con la gloria del cielo.
11
Fiel palabra: Pues si somos muertos con él, también con él viviremos.
12
Si sufriéremos, reynarémos también con él, si le negáremos, él también nos negará:
13
Si no creemos, él permanece fiel: no puede negarse á sí mismo.
14
Amonesta estas cosas: dando testimonio delante del Señor. Huye de contiendas de palabras, que para nada aprovechan, sino para trastornar á los que las oyen.
15
Cuida mucho de presentarte á Dios digno de aprobación, operario, que no tiene de qué avergonzarse, que maneja bien la palabra de verdad.
16
Mas evita las pláticas vanas y profanas; porque sirven mucho para la impiedad:
17
Y la plática de ellos cunde como cáncer; de los quales es Hymenéo y Phileto,
18
Que se han extraviado de la verdad, diciendo que la resurrección era ya hecha, y pervirtieron la fé de algunos.
19
Pero el fundamento de Dios está firme, el qual tiene éste sello: El Señor conoce á los que son de él; y: apártese de iniquidad todo aquel, que invoca el nombre del Señor.
20
Mas en una casa grande no solo hay vasos de oro y de plata, sino también de madera y de barro: y los unos á la verdad son para honor, mas los otros para usos viles.
21
Si alguno pues se purificare de éstas cosas, será un vaso de honor santificado y útil para el servicio del Señor, aparejado para toda obra buena.
22
Huye de deseos juveniles; y sigue la justicia, la fé, la esperanza, la caridad, y la paz con aquellos que invocan al Señor de puro corazón.
23
Desecha qüestiones necias y que no sirven para instrucción; sabiendo que engendran contiendas.
24
Porque al siervo del Señor no le conviene altercar, sino ser manso para con todos, propio para instruir, sufrido,
25
Que corrija con modestia á los que resisten á la verdad, por si en algún día les dá Dios arrepentimiento para conocer la verdad,
26
Y que salgan de los lazos del diablo, en que están cautivos á voluntad de él.
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