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Efésios 2

Nuevo Testamento de Felipe Scio de San Miguel

Efésios Efesios Capítulo 2
1
Y vosotros, estando muertos por vuestros delitos y pecados,
2
En que anduvisteis en otro tiempo conforme á la costumbre de éste mundo, conforme al Príncipe de la potestad de éste ayre, que es el espíritu, que ahora obra sobre los hijos de la infidelidad,
3
Entre los quales vivimos también todos nosotros en otro tiempo según nuestros deseos carnales, haciendo la voluntad de la carne y de sus pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, como también los otros:
4
Mas Dios, que es rico en misericordia, por su extremada caridad con que nos amó,
5
Aún quando estábamos muertos por los pecados, nos dió vida juntamente en Christo, por cuya gracia sois salvos,
6
Y con él nos resucitó, y nos hizo sentar en los Cielos con Jesu-Christo,
7
Para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia por su bondad sobre nosotros en Jesu-Christo.
8
Porque de gracia sois salvos por la fé, y esto no de vosotros, porque es un dón de Dios;
9
No por obras, para que nadie se gloríe;
10
Porque somos hechura de él mismo, criados en Jesu-Christo para buenas obras, las que preparó Dios para que anduviésemos en ellas.
11
Por tanto acordaos, que en algún tiempo vosotros los Gentiles en carne, que erais llamados prepucio por los que en carne tienen la circuncisión hecha por mano;
12
Que estabais en aquel tiempo sin Christo, separados de la comunicación de Israél, y extrangeros de los testamentos, no teniendo esperanza de la promesa, y sin Dios en éste mundo.
13
Mas ahora por Jesu Christo, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, os habéis acercado por la sangre de Jesu-Christo.
14
Porque él es nuestra paz, el que de ámbos ha hecho un pueblo, deshaciendo en su carne la pared intermedia de la cerca, las enemistades:
15
Derogando con sus decretos la Ley de los preceptos, para formar en sí mismo los dos en un hombre nuevo, haciendo la paz,
16
Y para reconciliarlos con Dios á ambos en un cuerpo por la Cruz, matando las enemistades en sí mismo.
17
Y viniendo evangelizó paz á vosotros, que estábais lejos, y paz á aquellos que estaban cerca:
18
Por quanto por él los unos y los otros tenemos entrada al Padre en un Espíritu,
19
De manera que ya no sois extrangeros, ni advenedizos; sino que sois Ciudadanos de los Santos y domésticos de Dios,
20
Edificados sobre el fundamento de los Apóstoles y Prophetas, en el mismo Jesu-Christo, que es la principal piedra angular,
21
En el qual todo el edificio que se ha levantado, crece para ser un templo santo en el Señor,
22
En el qual vosotros sois también juntamente edificados, para morada de Dios en Espíritu.
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