Lendo agora

Tiago 2

Nuevo Testamento de Felipe Scio de San Miguel

Tiago Santiago Capítulo 2
1
Hermanos mios, no queráis poner la fé de la gloria de nuestro Señor Jesu-Christo en acepción de personas.
2
Porque si entráre en vuestro congreso algún varón, que tenga anillo de oro con vestidura preciosa, y entráre también un pobre con vestido humilde,
3
Y atendiendo al que viene vestido magníficamente, le dixereis: Tú siéntate aquí en éste buen lugar: y dixereis al pobre: Estate tú allá en pie; ó siéntate aquí debaxo del estrado de mis pies:
4
¿No es cierto, que hacéis distinción dentro de vosotros mismos, y que sois jueces de pensamientos iniquos?
5
Oid, hermanos míos muy amados, ¿por ventura no ha elegido Dios á los pobres de éste mundo, para ser ricos en fé, y herederos del reyno, que prometió Dios á los que le aman?
6
Vosotros al contrario habéis afrentado al pobre. ¿Los ricos no os apremian con su poder, y os arrastran ellos mismos á los juzgados?
7
¿No blaspheman ellos el buen nombre, que ha sido invocado sobre vosotros?
8
Si cumplis la Ley real conforme á las Escrituras: Amarás á tu próximo como á tí mismo, bien hacéis:
9
Mas si teneis acepción de personas, cometéis pecado, siendo reprehendidos por la Ley como transgresores.
10
Porque qualquiera, que hubiere guardado toda la Ley, y faltáre en un solo punto, se ha hecho culpable de todo.
11
Porque el que dixo: No cometerás adulterio, dixo también: No matarás. Y si matares, aunque no hayas cometido adulterio, eres transgresor de la Ley.
12
Así hablad, y así haced, como que empezáis á ser juzgados por la ley de libertad.
13
Porque se hará juicio sin misericordia, á aquel que no usó de misericordia: y la misericordia triunfa sobre el juicio.
14
¿Qué aprovechará, hermanos míos, á uno que dice, que tiene fé, si no tiene obras? ¿Por ventura podrá la fé salvarlo?
15
Y si un hermano, ó una hermana estuvieren desnudos, y les faltare el alimento quotidiano.
16
Y les dixere alguno de vosotros: Id en paz, calentaos, y hartaos: y no les diereis lo que han menester para el cuerpo, ¿qué les aprovechará?
17
Así también la fé, si no tuviere obras, muerta es en sí misma.
18
Pero dirá alguno: Tú tienes la fé, y yo tengo las obras. Muéstrame tu fé sin obras: y yo te mostraré mi fé por las obras.
19
Tú crees que Dios es uno: haces bien: también los demonios lo creen, y tiemblan.
20
¿Pero quieres saber, ó hombre vano, que la fé sin las obras es muerta?
21
¿Por ventura Abraham nuestro padre, no fué justificado por las obras, ofreciendo á su hijo Isaac sobre el Altar?
22
¿No ves, como la fé acompañaba á sus obras, y que la fé fué perfecta por las obras?
23
Y se cumplió la Escritura, que dice: Abraham creyó á Dios, y le fué imputado á justicia, y fué llamado amigo de Dios.
24
¿No veis como por las obras es justificado el hombre, y no por la fé solamente?
25
Asimismo Rahab, siendo una ramera, ¿no fué justificada por obras, recibiendo los mensageros, y sacándolos por otro camino?
26
Porque así como el cuerpo sin el espíritu es muerto, así también la fé sin obras es muerta.
Compartilhar esta referência