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James 1

Nuevo Testamento de Felipe Scio de San Miguel

James Santiago Chapter 1
1
Santiago, siervo de Dios, y de nuestro Señor Jesu-Christo, á las doce tribus que están en dispersion, salud.
2
Hermanos mios, tened por sumo gozo, quando fuereis envueltos en diversas tribulaciones,
3
Sabiendo que la prueba de vuestra fé obra paciencia.
4
Mas la paciencia contiene obra perfecta, para que seáis perfectos y cabales, sin faltar en cosa alguna.
5
Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, demándela á Dios, que la dá á todos copiosamente, y no zahiere: y le será concedida.
6
Pero pídala con fé, sin dudar en nada: porque el que duda, es semejante á la ola de la mar, quando la mueve el viento, y la trahe acá y allá.
7
Y así no piense aquel hombre que recibirá cosa alguna del Señor.
8
El varón de ánimo doble, es inconstante en todos sus caminos.
9
El hermano que es humilde, préciese en su exaltación:
10
Y el rico en su humildad, porque él pasará como flor de yerba:
11
Porque salió el Sol con ardor, y secó la yerba, y cayó la flor de ella, y pereció su vistosa hermosura: así también el rico se marchitará en sus caminos.
12
Bienaventurado el varón, que sufre tentación, porque después que fuere probado, recibirá la corona de la vida, que Dios ha prometido á los que le aman.
13
Nadie diga, cuando fuere tentado, que es tentado de Dios; porque Dios no intenta los males: y él no tienta á ninguno;
14
Mas cada uno es tentado, arrastrado, y alhagado de su concupiscencia.
15
Y la concupiscencia después que ha concebido, pare pecado: y el pecado, quando es consumado, engendra muerte.
16
Pues no querais errar, hermanos míos muy amados.
17
Toda dádiva excelente, y todo dón perfecto es de lo alto, que desciende del Padre de las lumbres, en el qual no hay mudanza ni sombra de variación.
18
Porque de su voluntad nos ha engendrado por palabra de verdad, para que seamos como primicias de sus criaturas.
19
Vosotros lo sabéis, hermanos míos muy amados. Por esto todo hombre sea pronto para oír; pero tardo para hablar, y tardo para ayrarse.
20
Porque la ira del varón no obra la justicia de Dios.
21
Por tanto desechando toda inmundicia, y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra, que ha sido ingerida en vosotros, y que puede salvar vuestras almas.
22
Sed pues hacedores de la palabra, y no oidores tan solamente, engañándoos á vosotros mismos.
23
Porque si alguno es oidor de la palabra, y no hacedor, éste será comparado á un hombre, que contempla en un espejo su rostro nativo:
24
Porque se consideró á sí mismo, y se fue; y luego se olvidó quál haya sido.
25
Mas el que contemplare en la ley perfecta, que es la de la libertad, y perseverare en ella, siendo no oidor olvidadizo, sino hacedor de obra, éste será bienaventurado en su hecho.
26
Si alguno pues se tiene por religioso, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión de éste es vana.
27
La religión pura y sin mancilla delante de Dios y Padre, es ésta: Visitar los huérfanos, y las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin ser inficionado de éste siglo.
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