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Mark 12

Nuevo Testamento de Felipe Scio de San Miguel

Mark Marcos Chapter 12
1
Y comenzó á hablarles por parábolas: Un hombre plantó una viña, y la cercó con vallado, y cavó un lagar, y edificó una torre, y la arrendó á unos labradores, y se fué lejos de su tierra.
2
Y á su tiempo envió uno de sus siervos á los labradores, para que recibiese de los labradores el fruto de la viña.
3
Ellos asiendo de él, lo hiriéron, y lo enviaron vacío:
4
Y volvió á enviarles otro siervo: y le hiriéron en la cabeza, y le hicieron muchos escarnios.
5
Y de nuevo envió otro, y le mataron; y otros muchos de los quales á unos hiriéron, y á otros mataron.
6
Mas como tuviese aún un hijo, á quien amaba tiernamente, se le envió también el postrero diciendo: tendrán respeto á mi hijo.
7
Pero los labradores dixéron entre sí: Este es el heredero: venid, matémosle, y será nuestra la heredad.
8
Y trabando de él, le mataron: y le echáron fuera de la viña.
9
¿Qué hará pues el dueño de la viña? Vendrá, y acabará con los labradores, y dará la viña á otros.
10
No habéis leydo esta escritura: La piedra, que desecháron los que edificaban, ésta es puesta por la principal de la esquina:
11
Por el Señor ha sido hecho ésto, y es cosa maravillosa en nuestros ojos?
12
Y buscaban medios de prenderle: mas temiéron al pueblo,porque entendiéron, que contra ellos habia dicho esta parábola. Y dexándole, se fuéron.
13
Y le enviáron algunos de los Phariséos y de los Herodianos, para que le tomasen en alguna palabra.
14
Ellos viniendo le dicen: Maestro, sabemos que eres hombre veraz, y que no atiendes á respetos humanos: porque no miras á los hombres por la apariencia, sino que enseñas el camino de Dios según verdad: ¿Es lícito dar tributo al César, ó no se lo darémos?
15
El, entendiendo la superchería de ellos, les dixo: ¿Por qué me tentáis? trahedme acá un denario, para verlo.
16
Y ellos se lo traxéron. Y les dixo: ¿Cuya es esta figura, y letrero? Del César, le respondiéron.
17
Y Jesús respondió, y les dixo: Pues dad al César, lo que es del César: y á Dios, lo que es de Dios. Y se maravillaban de ello.
18
Y viniéron á él los Sadducéos, que niegan la resurrección, y le preguntaban, diciendo:
19
Maestro, Moysés nos dexó escrito, que si muriere el hermano de alguno, y dexáre muger, y no tuviere hijos, que tome su hermano la muger de él, y que levante linage á su hermano.
20
Pues eran siete hermanos: y el mayor tomó muger, y murió sin dexar sucesión.
21
El segundo la tomó, y murió también sin dexar hijos. Y el tercero de la misma manera.
22
Y así mismo la tomáron los siete, y no dexáron hijos. Y la postrera de todos murió también la muger.
23
Al tiempo pues de la resurrección, quando volvieren á vivir, de quál de estos será muger? porque todos siete la tuviéron por muger.
24
Y respondiendo Jesús, les dixo: ¿No veis que errais, porque no comprehendeis las Escrituras, ni la virtud de Dios?
25
Porque quando resucitarán de entre los muertos, ni se casarán, ni serán dados en casamiento, sino que serán como los Angeles en los Cielos.
26
¿Y de los muertos que hayan de resucitar, no habeis leydo en el libro de Moysés, como Dios le habló sobre la zarza, diciendo: Yo soy el Dios de Abrahám, y el Dios de Isaac, y el Dios de Jacob?
27
No es Dios de muertos, sino de vivos. Y así vosotros erráis mucho.
28
Y se llegó uno de los Escribas, que los habia oido disputar, y viendo que les había respondido bien, le preguntó quál era el primero de todos los Mandamientos.
29
Y Jesús le respondió: El primer Mandamiento de todos es: Escucha Israél, el Señor tu Dios un solo Dios es:
30
Y amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de todo tu entendimiento, y de todas tus fuerzas. Este es el primer Mandamiento.
31
Y el segundo semejante es á él: Amarás á tu próximo como á ti mismo. No hay otro Mandamiento mayor que éstos.
32
Y le dixo el Escriba: Maestro, en verdad has dicho bien, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él.
33
Y que amarle de todo corazón, y de todo entendimiento, y de toda el alma, y de todo poder: y amar al próximo como á sí mismo, es mas que todos los holocaustos, y sacrificios.
34
Jesús, quando vió que habia respondido sabiamente, le dixo: No estás lejos del reyno de Dios. Y ya ninguno se atrevia á preguntarle.
35
Y respondiendo Jesús, decía, enseñando en el templo: ¿Cómo dicen los Escribas, que el Christo es hijo de David?
36
Porque el mismo David por Espíritu Santo, dice: Dixo el Señor á mi Señor, siéntate á mi derecha, hasta que ponga tus enemigos por tarima de tus pies.
37
Pues el mismo David le llama Señor: ¿De dónde pues, es su hijo? Y una grande multitud de pueblo le oía con gusto.
38
Y les decia en su doctrina: Guardaos de los Escribas, que gustan andar con ropas largas, y que los saluden en las plazas,
39
Y estar en las Synagogas en las primeras sillas, y en las cenas en los primeros asientos:
40
Que devoran las casas de las viudas con pretexto de largas oraciones: estos serán juzgados con mayor rigor.
41
Y estando Jesús sentado de frente al arca de las ofrendas, estaba mirando cómo echaban las gentes el dinero en el arca: y muchos ricos echaban mucho.
42
Y vino una pobre viuda, y echó dos pequeñas piezas del valor de un quadrante.
43
Y llamando á sus discípulos, les dixo: En verdad os digo, que mas echó esta pobre viuda, que todos los otros que echaron en el arca.
44
Porque todos han echado de aquello que les sobraba: mas ésta de su pobreza echó todo lo que tenia, todo su sustento.
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