Ella les dijo, «Porque se han llevado a mi Señor, y no se donde lo han dejado.»
Ella, suponiendo que se trataba del jardinero, le dijo, «Señor, si te lo has llevado, dime donde lo has puesto, e iré a llevármelo.»
Ella se volteó y le dijo, «¡Rabuni!» que significa «¡Maestro!»
Pero él les dijo, «A menos que yo vea en sus manos la huella de los clavos, y ponga mi mano en su costado, no creeré.»