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1 Juan 5

Nuevo Testamento de Felipe Scio de San Miguel

1 Juan Capítulo 5
1
Todo aquel que cree que Jesús es el Christo, es nacido de Dios. Y todo el que ama á aquel que le engendró, ama también al que de él nació.
2
En esto conocemos que amamos á los hijos de Dios, si amamos á Dios, y guardamos sus mandamientos.
3
Porque éste es el amor de Dios, que guardemos sus mandamientos: y los mandamientos de él no son pesados.
4
Porque todo lo que nace de Dios, vence al mundo: y ésta es la victoria que vence al mundo, nuestra fé.
5
¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?
6
Este es Jesu-Christo, que vino por agua y por sangre: no por agua tan solamente, sino por agua y sangre. Y el Espíritu es el que dá testimonio, que Christo es la verdad.
7
Porque tres son los que dan testimonio en el Cielo: el Padre, el Verbo, y el Espíritu Santo: y estos tres son una misma cosa.
8
Y tres son los que dan testimonio en la tierra: el Espíritu y el agua, y la sangre: y estos tres son una misma cosa.
9
Si recibimos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Dios, pues éste es el testimonio de Dios, que es el mayor, porque el ha testificado de su Hijo.
10
El que cree en el Hijo de Dios, tiene en sí el testimonio de Dios. El que no cree al Hijo, le hace mentiroso: porque no cree en el testimonio que Dios ha dado de su Hijo.
11
Y éste es el testimonio, que Dios nos ha dado vida eterna. Y ésta vida está en su Hijo.
12
El que tiene al Hijo, tiene la vida: el que no tiene al Hijo no tiene la vida.
13
Estas cosas os escribo para que sepáis que tenéis vida eterna, los que creéis en el nombre del Hijo de Dios.
14
Y ésta es la confianza que tenemos en él: Que él nos oye en todo lo que le pedimos, siendo conforme á su voluntad.
15
Y sabemos que nos oye en todo lo que le pidiéremos: lo sabemos, porque tenemos las peticiones, que le habemos demandado.
16
El que sabe que su hermano comete un pecado que no es de muerte, pida, y será dada vida á aquel que peca no de muerte: Hay pecado de muerte no digo yo, que ruegue alguno por él.
17
Toda iniquidad es pecado: y hay pecado, que es de muerte:
18
Sabemos que todo aquel que es nacido de Dios, no peca; mas el nacimiento que tiene de Dios, le guarda, y el maligno no le toca.
19
Sabemos que somos de Dios: y todo el mundo está puesto en el maligno.
20
Y sabemos que vino el Hijo de Dios; y que nos dió entendimiento para que conozcamos al verdadero Dios, y estemos en su verdadero Hijo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna.
21
Hijitos, guardaos de los ídolos. Amén.
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