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1 Pedro 3

Nuevo Testamento de Felipe Scio de San Miguel

1 Pedro Capítulo 3
1
Asímismo las mugeres sean obedientes á sus maridos, para que si algunos no creen á la palabra, por trato de sus mugeres sean ganados sin la palabra.
2
Considerando vuestra santa vida, que es en temor.
3
No sea el adorno de éstas exterior, ó cabellera rizada, ó atavíos de oro, ó gala de vestidos:
4
Sino el hombre interior del corazón, en incorruptibilidad de un espíritu pacífico y modesto, que es rico delante de Dios.
5
Porque así también antiguamente se ataviaban las santas mugeres que esperaban en Dios, estando sujetas á sus propios maridos:
6
Como Sara obedecía á Abraham, llamándole señor: de la qual sois hijas haciendo bien, y no temiendo ninguna perturbación.
7
Y los maridos asimismo habitando con ellas según ciencia, tratándolas con honor como á vaso mugeril mas flaco, y como á herederas con vosotros de la gracia de la vida; para que no hallen estorbo vuestras oraciones.
8
Y finalmente, sed todos de un mismo corazón, compasivos, amadores de la hermandad, misericordiosos, modestos, humildes:
9
No volviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario bendiciendo: pues para esto fuisteis llamados, para que poseáis bendición por herencia.
10
Porque el que quiere amar la vida, y ver los días buenos, refrene su lengua de mal, y sus labios no hablen engaño.
11
Apártese de mal, y haga bien; busque paz, y vaya en pos de ella:
12
Porque los ojos del Señor sobre los justos, y sus orejas á os ruegos de ellos: mas el rostro del Señor está sobre los que hacen mal.
13
¿Y quién es el que os podrá dañar, si abrazáis el bien?
14
Y también si alguna cosa padecéis por la justicia, sois bienaventurados. Por tanto no temáis por el temor de ellos, y no seáis turbados;
15
Mas santificad en vuestros corazones al Señor Christo, aparejados siempre para responder á todo el que os demandare razón de aquella esperanza, que hay en vosotros.
16
Mas con modestia y con temor, teniendo una buena conciencia: para que en lo que dicen mal de vosotros, sean confundidos los que desacreditan vuestra santa conversación en Christo.
17
Porque mejor es haciendo bien, si es voluntad de Dios, padecer, que haciendo mal.
18
Porque también Christo una vez murió por nuestros pecados, el justo por los injustos, para ofrecernos á Dios, siendo á la verdad muerto en la carne, mas vivificado por el espíritu.
19
En el que también fué á predicar á aquellos espíritus, que estaban en cárcel:
20
Los que en otro tiempo habían sido incrédulos, quando en los días de Noé contaban sobre la paciencia de Dios, mientras que se fabricaba el arca: en la qual pocas personas, es á saber, ocho se salvaron por agua.
21
Lo que era figura del bautismo de ahora, el qual os hace salvos: no la purificación de las inmundicias de la carne, mas la promesa de buena conciencia para con Dios por la resurrección de Jesu-Christo,
22
El qual está á la diestra de Dios, después de haber devorado la muerte, para que fuésemos herederos de la vida eterna: habiendo subido al Cielo, y estándole sumisos los Angeles, y las Potestades, y Virtudes.
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