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2 Corintios 10

Nuevo Testamento de Felipe Scio de San Miguel

2 Corintios Capítulo 10
1
Mas yo mismo Pablo os ruego por la mansedumbre y modestia de Christo, yo, que quando estoy entre vosotros me muestro humilde, mas ausente soy osado con vosotros.
2
Os ruego pues, que quando estuviere presente, no me vea obligado á usar con libertad de la osadía, que se me atribuye contra algunos, que nos juzgan como si anduviésemos según la carne.
3
Porque aunque andamos en carne, no militamos según la carne.
4
Porque las armas de nuestra milicia no son carnales; sino poderosísimas en Dios para destruir fortalezas, derribando consejos,
5
Y toda altura que se levanta contra la ciencia de Dios; y reduciendo á cautiverio todo entendimiento para que obedezca a Christo,
6
Y teniendo á la mano el poder para castigar toda desobediencia, quando fuere cumplida vuestra obediencia.
7
Mirad las cosas, que son según la faz. Si alguno está confiado que él es de Christo, piense esto también dentro de sí: que como él es de Christo, así también nosotros.
8
Porque aunque yo me gloríe algo mas del poder, que el Señor nos dió para vuestra edificación, y no para vuestra destrucción, no tendré por qué avergonzarme.
9
Mas para que no parezca, que os quiero como aterrar por cartas:
10
Porque en verdad las cartas, dicen algunos, son graves y fuertes; mas la presencia del cuerpo es flaca, y la palabra despreciable:
11
El tal que así siente, entienda, que quales somos en la palabra por cartas estando ausentes, tales serémos en el hecho quando estemos presentes.
12
Porque no osamos entremeternos ó compararnos con algunos, que se alaban á sí mismos: mas nos medimos con nosotros mismos, y nos comparamos á nosotros mismos.
13
Nosotros pues no nos gloriarémos fuera de medida, sino según la medida de la regla con que Dios nos ha medido, medida de alcanzar hasta vosotros.
14
Porque no nos extendemos con exceso como sino alcanzásemos á vosotros: porque hasta vosotros hemos llegado en el Evangelio de Christo:
15
No gloriándonos fuera de medida en los trabajos agenos: mas esperando que creciendo vuestra fé, serémos en abundancia engrandecidos en vosotros según nuestra regla,
16
Y que anunciarémos el Evangelio en los lugares, que están mas allá de vosotros, no en medida de otro, para gloriarnos en lo que ya estaba aparejado.
17
Mas el que se gloría, gloriese en el Señor.
18
Porque no el que se alaba á sí mismo, el tal es aprobado: sino aquel á quien Dios alaba.
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