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Hechos 13

Nuevo Testamento de Felipe Scio de San Miguel

Hechos Capítulo 13
1
Habia pues en la Iglesia, que estaba en Antiochia, Prophetas y Doctores, y entre ellos Bernabé y Simón, que era llamado Niger, y Lucio de Cyrene, y Manahen, hermano de leche de Heródes el Tetrarchâ, y Saulo.
2
Y estando ellos ministrando al Señor, y ayunando, les dixo el Espíritu Santo: Separadme á Saulo, y á Bernabé para la obra á que los he destinado.
3
Entónces ayunando y orando, é imponiendoles las manos, les enviaron.
4
Y ellos enviados así por el Espíritu Santo, fuéron á Seleucia: y desde allí navegáron hasta Chypre.
5
Y quando llegáron á Salamina, predicaban la palabra de Dios en las Synagogas de los Judíos. Y tenían también á Juan en el ministerio.
6
Y habiendo atravesado toda la isla hasta Papho, halláron un hombre mago, falso Propheta, Judío, llamado Barjesus,
7
El qual estaba con el Procónsul Sergio Paulo varón prudente. Este, habiendo hecho llamar á Bernabé y á Saulo, deseaba oír la palabra de Dios.
8
Mas Elymas el mago (porque así se interpreta su nombre) se les oponía, procurando apartar al Procónsul de la fé.
9
Mas Saulo, que es también llamado Pablo, lleno de Espíritu Santo, fixando en él los ojos,
10
Dixo, ¡O lleno de todo engaño y de toda astucia, hijo del diablo, enemigo de toda justicia! no cesarás de trastornar los caminos derechos del Señor.
11
Mas he aquí ahora sobre tí la mano del Señor, y serás ciego que no verás el sol hasta cierto tiempo. Y luego cayó en él obscuridad y tinieblas, y volviéndose de todas partes, buscaba quien le diese la mano.
12
El Procónsul entónces, quando vió éste hecho, ábrázó la fé, maravillado de la doctrina del Señor.
13
Y Pablo con sus compañeros salieron de Papho, y fuéron por mar á Perges de Pamphylia. Mas Juan apartándose de ellos, se volvió á Jerusalém.
14
Y ellos pasando por Perges, fuéron á Antiochia de Pisidia: y habiendo entrado en la Synagoga un día de Sábado, tomaron asiento.
15
Y después de la lección de la Ley y de los Prophetas, les enviaron á decir los Príncipes de la Synagoga: Varones hermanos, si tenéis que decir alguna palabra de exhortación al pueblo, decid.
16
Y levantándose Pablo, y haciendo con la mano señal de silencio, dixo: Varones Israelitas, y los que teméis á Dios, oid:
17
El Dios del pueblo de Israél escogió á nuestros padres, y ensalzó al pueblo, siendo ellos extrangeros en tierra de Egypto, de donde los sacó con brazo sublime,
18
Y soportó las costumbres de ellos en el desierto por espacio de quarenta años.
19
Y destruyendo siete naciones en tierra de Chânaan, distribuyó entre ellos por suerte aquella tierra,
20
Casi quatrocientos y cincuenta años después: y en seguida les dió Jueces hasta el Prophéta Samuél.
21
Y después pidiéron Rey: y les dió Dios á Saúl hijo de Cis, varón de la tribu de Benjamin, por quarenta años.
22
Y quitado éste, les levantó por Rey á David, á quien dió testimonio, diciendo: He hallado á David hijo de Jessé, hombre según mi corazón, que hará todas mis voluntades.
23
Y del linage de éste según la promesa ha trahido Dios á Israél el Salvador Jesús,
24
Habiendo Juan predicado antes de su bautismo de penitencia á todo el pueblo de Israel.
25
Y quando Juan cumplia su carrera, décía: No soy yo, el que pensáis que yo soy, mas he aquí que viene en pos de mí aquel de quien no soy yo digno de desatar el calzado de los pies.
26
Varones hermanos, hijos del linage de Abraham, y los que entre vosotros temen á Dios, á vosotros es enviada la palabra de ésta salud.
27
Porque los que moraban en Jerusalém, y los Príncipes de ella, no conociendo á éste, ni á las voces de los Prophetas, que cada. Sábado se leen, las cumpliéron sentenciándole:
28
Y no hallando en él ninguna causa de muerte, pidiéron á Pilato, que se le quitase la vida.
29
Y quando hubiéron cumplido todas las cosas, que estaban escritas de él, quitándolo del madero, lo pusieron en un sepulchro.
30
Mas Dios lo resucitó al tercero día dé entre los muertos y lo vieron muchos días aquellos,
31
Que subieron juntamente con él de la Galiléa á Jerusalém: los quales hasta ahora dan testimonio de él al pueblo.
32
Y nosotros os anunciamos aquella promesa, que fué hecha á nuestros padres:
33
La qual ciertamente ha cumplido Dios á nuestros hijos, resucitando á Jesús, como también está escrito en el Psalmo segundo; Tú eres mi Hijo, yo hoy te he engendrado.
34
Y que le haya resucitado de entre los muertos para nunca mas volver á corrupción, lo dixo de ésta manera: Os daré las cosas santas de David firmes.
35
Y por esto dice también en otro lugar: No permitirás que tu Santo vea corrupción.
36
Porque David en su tiempo habiendo servido, según la voluntad de Dios murió, y fué puesto con sus padres, y vió corrupción.
37
Pero aquel, que Dios ha resucitado de entre los muertos, no vió corrupción.
38
Séaos pues notorio, varones hermanos, que por éste se os anuncia remisión de pecados, y de todo lo que no pudisteis ser justificados por la Ley de Moysés,
39
En éste es justificado todo aquel que cree.
40
Pues guardaos que no venga sobre vosotros, lo que dixéron los Prophetas:
41
Mirad menospreciadores, y maravillaos, y desapareced: que yo obro una obra en vuestros días, obra que no creeréis, si alguno os la contáre.
42
Y al salir ellos les rogaban que al otro Sábado les dixesen éstas palabras.
43
Y despedida la Synagoga, muchos de los Judíos y Prosélytos temerosos de Dios siguiéron á Pablo y á Bernabé: y estos con sus razones les exhortaban á perseverar en la gracia de Dios.
44
Y el siguiente Sábado concurrió casi toda la ciudad á oír la palabra de Dios.
45
Y quando los Judíos viéron las gentes, se llenaron de zelo y contradecían á lo que Pablo decía, blasphemando.
46
Entónces Pablo y Bernabé les dixéron con firmeza: A vosotros convenía que se hablase primero la palabra de Dios: mas porque la desechais, y os juzgais indignos de la vida eterna, desde éste punto nos volvemos á los Gentiles.
47
Porque el Señor así nos lo mandó: Yo te he puesto para lumbre de las gentes, para que seas en salud hasta el cabo de la tierra.
48
Quando esto oyéron los Gentiles, se gozáron, y glorificaban la palabra del Señor: y creyeron quantos habian sido predestinados para la vida eterna.
49
Y la palabra del Señor se esparcia por toda la tierra.
50
Mas los Judíos concitáron á algunas mugeres devotas é ilustres, y á los principales de la ciudad, y moviéron una persecución contra Pablo, y Bernabé: y los echáron de sus términos.
51
Ellos entónces, sacudiendo el polvo de sus pies contra ellos, se fueron á Iconio.
52
Y los discípulos estaban llenos de gozo, y de Espíritu Santo.
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