Leyendo ahora

Romanos 12

Nuevo Testamento de Felipe Scio de San Miguel

Romanos Capítulo 12
1
Y así os ruego, hermanos, por la misericordia de Dios, que ofrezcáis vuestros cuerpos á Dios en hostia viva, santa, agradable á Dios, que es el culto racional que le debéis.
2
Y no os conformeis con éste siglo, sino reformaos en novedad de vuestro espíritu: para que experimentéis quál es la voluntad del Dios buena, y agradable, y perfecta.
3
Pues por la gracia que me ha sido dada, digo á todos los que están entre vosotros, que no sepan mas de lo que conviene saber, sino que sepan con templanza: y cada uno, como Dios le repartió la medida de la fé.
4
Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, mas todos los miembros no tienen una misma operación:
5
Así muchos somos un solo cuerpo en Christo, y cada uno, miembro los unos de los otros.
6
Mas tenemos dones diferentes según la gracia, que nos ha sido dada; ya sea profecía según la proporción de la fé,
7
O ministerio en administrar, ó el que enseña en doctrina;
8
El que amonesta en exhortar, el que reparte en sencillez, el que preside en solicitud, el que hace misericordia en alegría.
9
El amor sea sin fingimiento. Aborreciendo lo malo, aplicándoos á lo bueno.
10
Amándoos recíprocamente con amor fraternal: adelantándoos para honraros los unos á los otros:
11
En hacer bien nada perezosos: fervorosos de espíritu: sirviendo al Señor:
12
En la esperanza gozosos: en la tribulación sufridos: en la oración perseverantes:
13
Socorriendo las necesidades de los Santos: exercitando la hospitalidad.
14
Bendecid á vuestros perseguidores: bendecidlos, y no los maldigáis.
15
Gozaos con los que se gozan: llorad con los que lloran:
16
Sintiendo entre vosotros una misma cosa: no blasonando de cosas altas, sino acomodándoos á las humildes. No seáis sabios en vuestra opinion.
17
No pagando á nadie mal por mal: procurando bienes no solo delante de Dios, sino también delante de todos los hombres:
18
Si ser puede, quanto esté de vuestra parte, teniendo paz con todos los hombres.
19
No defendiéndoos á vosotros mismos, muy amados, mas dad lugar á la ira: porque escrito está: A mí me pertenece la venganza: yo pagaré, dice el Señor.
20
Por tanto si tu enemigo tuviere hambre, dále de comer: si tiene sed, dále de beber: porque si esto hicieres, carbones encendidos amontonarás sobre su cabeza.
21
No te dexes vencer de lo malo mas vence el mal con el bien.
Compartir esta referencia