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ConteúdoTraducción de Dominio Público
Traducción de Dominio Público
Also known as: Spanish Public Domain Translation; TDP.
Original work: Spanish public domain translation based especially on the World English Bible.
Source used: Structio / Evangelios-DP electronic text.
Source URL: http://sourceforge.net/projects/structio/
License status: Public Domain.
Notes: This is a partial New Testament edition covering Matthew through Romans. The module expressly permits unlimited use, redistribution, reproduction, retransmission, and modification.
1
Mientras hablaban a la gente, los sacerdotes y el capitán del templo y los Saduceos fueron donde ellos,
2
disgustados porque enseñaban a la gente y proclamaban en Jesús la resurrección de la muerte.
3
Y pusieron sus manos sobre ellos y los dejaron bajo custodia hasta el día siguiente, pues era ya tarde.
4
Pero muchos de los que escucharon la palabra creyeron, y el número de hombres llegó a ser casi cinco mil.
5
Y ocurrió en la mañana, que se reunieron sus dirigentes, los ancianos y los escribas
6
en Jerusalen. Y Anas el sumo sacerdote estaba allí, con Caifas, Juan y Alejandro y con tantos como eran del linaje del sumo sacerdote.
7
Cuando estuvieron en medio, les preguntaron, «¿Por cúal poder, o en nombre, de quien han hecho esto?»
8
Entonces Pedro, lleno de Espíritu Santo, les dijo, «Ustedes dirigentes de la gente y ancianos de Israel,
9
si hoy somos examinados por una buena obra hecha a un hombre inválido, por los medios que lo han sanado,
10
sea sabido por todos ustedes, y toda la gente de Israel, que ha sido en el nombre de Jesús el Cristo de Nazaret, a quien ustedes han crucificado, a quien Dios resucitó de la muerte; por Él este hombre está frente a ustedes sano.
11
El mismo que es `la piedra despreciada por ustedes, constructores, que fue hecha cabeza de la esquina.´
12
No hay salvación en ningún otro, pues no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, por quien debamos ser salvos!»
13
Cuando vieron el coraje de Pedro y Juan, y percibieron que eran hombres sin educación y simples, se maravillaron y reconocieron que ellos estuvieron con Jesús.
14
Y al ver al hombre que fue sanado de pie junto a ellos, nada pudieron decir en su contra.
15
Pero cuando les ordenaron salir del consejo, deliberaron entre ellos
16
diciendo, «¿ Qué debemos hacer con estos hombres? Pues de hecho por ellos se ha realizado un milagro notable, manifestado a todos los que viven en Jerusalén, y no podemos negarlo.
17
Pero para que esto no se divulgue más entre la gente, amenacémoslos estrictamente, para que de ahora en adelante no hablen a hombre alguno en este Nombre.»
18
Los llamaron, y les ordenaron no hablar más ni enseñar en el nombre de Jesús.
19
Pero Pedro y Juan les contestaron diciendo, «Si está bien ante los ojos de Dios escucharlos a ustedes más que a Dios, júzguenlo ustedes,
20
pues no podemos dejar de decir las cosas que vimos y escuchamos.»
21
Después de haberlos amenazado más, los dejaron ir, sin encontrar como castigarlos a causa de la gente; pues todos daban gloria a Dios por lo que había ocurrido.
22
Pues el hombre en quien se realizó este milagro de sanidad era de más de cuarenta años.
23
Al ser liberados, fueron a su propia comunidad, y reportaron todo lo que los jefes de los sacerdotes y los ancianos les habían dicho.
24
Cuando escucharon esto, levantaron sus voces a Dios en un acorde, y dijeron, «Señor, tu eres Dios que ha creado el cielo, y la tierra, y el mar y todo lo que hay en ellos;
25
quien por boca de tu siervo David, dijo,
`¿Por qué las naciones enfurecen,
y la gente planea cosas vanas?
26
Los reyes de la tierra se levantan
y los dirigentes se juntan,
contra del Señor, y contra su Cristo.´
27
Pues en verdad, en esta ciudad, se unieron contra tu santo niño Jesús, a quien ungiste, tanto Herodes y Poncio Pilato, como los gentiles y la gente de Israel.
28
para hacer lo que tu mano y tu concejo habían predispuesto que ocurriera.
29
Y ahora, Señor, mira sus amenazas, y concede a tus siervos que puedan hablar tu palabra con toda valentía,
30
mientras extiendes tu mano para sanar y que señales y milagros se realicen en el nombre de tu santo Siervo Jesús.»
31
Y cuando ellos habían orado, el lugar donde estaban reunidos tembló. Todos fueron llenos de Espíritu Santo, y dijeron la palabra de Dios con coraje.
32
Y la multitud de creyentes era un corazón y un alma. Ninguno proclamaba que un bien fuera de su propiedad, sino que tenían todas las cosas en común.
33
Con gran poder, los apóstoles dieron su testimonio de la resurrección del Señor Jesús. Y sobre todos ellos había gran gracia.
34
Pues no había entre ellos alguno al que le faltara porque los que eran dueños de tierras o casas las vendieron, y llevaron el valor, de lo vendido
35
y lo pusieron a los pies de los apóstoles, y se distribuyó a cada cual, de acuerdo a lo que cada uno necesitaba.
36
José, quien era llamado por los apóstoles Barnabas (que significa Hijo del Ánimo ), un Levita, de la nación de Chipre,
37
teniendo un campo, lo vendió, llevó el dinero y lo puso a los pies de los apóstoles.
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