Leyendo ahora

Efesios 6

Nuevo Testamento de Felipe Scio de San Miguel

Efesios Capítulo 6
1
Hijos, obedeced á vuestros padres en el Señor porque esto es justo.
2
Honra á tu padre, y á tu madre, que es el primer mandamiento con promesa,
3
Para que te vaya bien y seas de larga vida sobre la tierra.
4
Y vosotros, padres, no provoquéis á ira á vuestros hijos; mas criadlos en disciplina, y corrección del Señor.
5
Siervos, obedeced á vuestros señores temporales con temor y con respeto, en sencillez de vuestro corazón, como á Christo;
6
No sirviéndoles al ojo, como por agradar á hombres; sino como á siervos de Christo, haciendo de corazón la voluntad de Dios,
7
Sirviendo con buena voluntad, como al Señor, y no como á los hombres.
8
Sabiendo que cada uno recibirá del Señor aquel bien ó mal que hiciere, ya sea siervo, ya libre.
9
Y vosotros los señores haced eso mismo con ellos dexando las amenazas; sabiendo que el Señor de ellos, y el vuestro está en los cielos, y que no hay acepción de personas para con él.
10
En lo demas, hermanos, confortaos en el Señor, y en el poder de su virtud.
11
Vestíos la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo,
12
Porque nosotros no tenemos que luchar contra la carne, y la sangre, sino contra los Principados, y Potestades, contra los gobernadores de éstas tinieblas del mundo, contra los espíritus de maldad en los ayres.
13
Por tanto tomad toda la armadura de Dios, para que podais resistir en el día malo, y estar cumplidos en todo.
14
Estad pues firmes, ceñidos vuestros lomos en verdad, y vestidos de la loriga de la justicia,
15
Y teniendo los pies calzados en la preparación del Evangelio de la paz,
16
Sobre todo embrazando el escudo de la fé, con que podáis apagar todos los dardos encendidos del maligno:
17
Tomad también el yelmo de la salud; y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios,
18
Orando en todo tiempo con toda deprecacion, y ruego en espíritu; y velando para esto mismo con todo fervor, y rogando por todos los Santos:
19
Y por mí, pará que me sea dada palabra en el abrir de mi boca con confianza, para hacer conocer el mysterio del Evangelio:
20
Por el qual, aún estando en la cadena, hago oficio de Embaxador, de manera que yo háble libremente por él, como debo hablar.
21
Y para que sepáis también el estado de mis cosas, y lo que yo hago, os informará de todo Tychîco, nuestro hermano muy amado, y Ministro fiel en el Señor,
22
A quien os he enviado para esto mismo, para que sepáis lo que es de nosotros, y que consuele vuestros corazones.
23
Paz sea á los hermanos, y caridad con fé, de Dios Padre, y del Señor Jesu-Christo.
24
La gracia sea con todos los que aman á nuestro Señor Jesu-Christo con toda pureza. Amén.
Compartir esta referencia