Lendo agora

Romanos 15

Nuevo Testamento de Felipe Scio de San Miguel

Romanos Capítulo 15
1
Y así nosotros, como mas fuertes, debemos sufrir las enfermedades de los flacos, y no complacernos á nosotros mismos.
2
Cada uno de vosotros haga placer á su próximo en bien, para edificación.
3
Porque Christo no se hizo placer á sí mismo; mas antes (como está escrito) los vituperios de los que te vituperan, cayéron sobre mí.
4
Porque todas las cosas, que han sido escritas, para nuestra enseñanza están escritas: para que por la paciencia y consolación de las Escrituras tengamos esperanza.
5
Mas el Dios de la paciencia y del consuelo os dé á sentir una misma cosa entre vosotros conforme á Jesu-Christo:
6
Para que unánimes, á una boca glorifiqueis al Dios, y Padre de nuestro Señor Jesu-Christo.
7
Por tanto recibios los unos á los otros, como Christo os recibió para gloria de Dios.
8
Digo pues, que Jesu-Christo fué Ministro de la circuncisión por la verdad de Dios, para confirmar las promesas de los padres.
9
Y los Gentiles glorifiquen á Dios por la merced que os hizo, como está escrito: Por esto yo te confesaré, Señor, entre las Gentes, y cantaré á tu nombre.
10
Y en otro lugar: Alegraos, Gentes, con su pueblo.
11
Y otra vez: Alabad al Señor todas las Gentes: y ensalzadle todos los pueblos.
12
Y así mismo dice Isaías: Será raiz de Jessé, y el que se levantará á regir las Gentes, en él esperarán las Gentes.
13
El Dios de la esperanza os colme de todo gozo, y de paz en el creer: para que abundéis en esperanza, y en la virtud del Espíritu Santo.
14
Mas yo estoy cierto, hermanos mios, por lo que toca á vosotros, que estáis también llenos de caridad, llenos de todo saber; de manera que os podeis amonestar los unos á los otros.
15
No obstante, hermanos, os he escrito con alguna osadía, como trayéndoos esto á la memoria: á causa de la gracia, que á mí me es dada de Dios,
16
Para que yo sea ministro de Jesu-Christo en las Gentes: santificando el Evangelio de Dios, á fin que sea agradable la ofrenda de las Gentes, y santificada en Espíritu Santo.
17
Tengo pues gloria en Jesu-Christo para con Dios.
18
Porque no oso hablar cosa alguna de aquellas, que no hace Christo por mí, para traher á la obediencia á las Gentes por palabras, y por hechos:
19
Por eficacia de señales y de prodigios, en virtud del Espíritu Santo; de manera que desde Jerusalém y tierras comarcanas hasta el Ilírico, lo he llenado todo del Evangelio de Christo.
20
Y así he anunciado éste Evangelio, no en donde se había hecho ya mención de Christo, por no edificar sobre cimiento de otro: mas como está escrito:
21
Aquellos á quienes no fué predicado de él, verán; y los que no oyéron, entenderán.
22
Por lo qual muchas veces no he podido ir á veros Y he sido impedido hasta aquí.
23
Mas ahora no teniendo ya motivo para detenerme mas en éstas tierras, y deseando, muchos años ha, pasar á veros:
24
Quando me encamináre para España, espéro que al paso os veré, y que me acompañaréis hasta allá, después de haber gozado algun tanto de vosotros.
25
Mas ahora me parto á Jerusalém en servicio de los Santos.
26
Porque la Macedonia, y la Achâya tuviéron por bien hacer una colecta para los pobres de entre los Santos, que están en Jerusalém.
27
Porque así lo tuviéron por bien, y también les son deudores: porque si los Gentiles han sido hechos participantes de sus bienes espirituales: deben también ellos asistirles en los temporales.
28
Pues quando haya cumplido esto, y les haya entregado éste fruto, iré á España pasando por ahí.
29
Sé en verdad, que quando venga á vosotros, vendré en abundancia de bendición del Evangelio de Christo.
30
Pues ruégoos, hermanos, por nuestro Señor Jesu-Christo, y por el amor del Espíritu Santo, que me ayudéis con vuestras oraciones por mí á Dios.
31
Para que me libre de los infieles que hay en la Judéa, y sea grata á los Santos de Jerusalém la ofrenda de mi servicio
32
Para que yo venga á vosotros con gozo por la voluntad de Dios, y sea recreado con vosotros.
33
Y el Dios de la paz sea con todos vosotros. Amén.
Compartilhar esta referência