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John 3

Nuevo Testamento de Felipe Scio de San Miguel

John Juan Chapter 3
1
Y había un hombre de los Phariséos, llamado Nicodemo, Príncipe de los Judíos.
2
Este vino á Jesús de noche, y le dixo: Rabbí, sabemos, que eres Maestro venido de Dios: porque ninguno puede hacer estos milagros, que tú haces, si Dios no estuviere con él.
3
Jesús respondió, y le dixo: En verdad, en verdad te digo, que no puede ver el reyno de Dios, sino aquel que renaciere de nuevo.
4
Nicodemo le dixo: ¿Cómo puede un hombre nacer, siendo viejo? ¿por ventura puede volver al vientre de su madre, y nacer otra vez?
5
Jesús respondió: En verdad, en verdad te digo, que no puede entrar en el reyno de Dios, sino aquel que fuere renacido de agua y de Espíritu Santo.
6
Lo que es nacido de carne, carne es: y lo que es nacido de espíritu, espíritu es.
7
No te maravilles, porque te dixe: os es necesario nacer otra vez.
8
El espíritu dónde quiere sopla: y oyes su voz, mas no sabes de dónde viene, ni á dónde vá: asi es todo aquel que es nacido de espíritu.
9
Respondió Nicodemo, y le dixo: ¿Cómo puede hacerse esto?
10
Respondió Jesús, y le dixo: ¿Tú eres Maestro en Israél, y esto ignoras?
11
En verdad, en verdad te digo, que lo que sabemos, eso hablamos, y lo que hemos visto, atestiguamos, y no recibís nuestro testimonio.
12
Si os he dicho cosas terrenas, y no las creéis: ¿Cómo creeréis, si os dixera las celestiales?
13
Y ninguno subio al Cielo, sino el que descendió del Cielo, el Hijo del hombre, que está en el Cielo.
14
Y como Moysés levantó la serpiente en el desierto; así también es necesario, que sea levantado el Hijo del hombre:
15
Para que todo aquel que cree en él, no perezca, sino que tenga vida eterna.
16
Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dió á su Hijo Unigénito: para que todo aquel que cree en él no perezca, sino que tenga vida eterna.
17
Porque no envió Dios su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
18
Quien en él cree, no es juzgado: mas el que no cree, ya ha sido juzgado: porque no cree en el nombre del Unigénito Hijo de Dios.
19
Mas éste es el juicio: que la luz vino al mundo, y los hombres amáron mas las tinieblas, que la luz: porque sus obras eran malas.
20
Porque todo hombre, que obra mal, aborrece la luz, y no viene á la luz, para que sus obras no sean reprehendidas:
21
Mas el que obra verdad, viene á la luz, para que parezcan sus obras, porque son hechas en Dios.
22
Despues de esto vino Jesús con sus discípulos á la tierra de Judéa y allí se estaba con ellos, y bautizaba.
23
Y Juan bautizaba también en Ennón junto á Salím: porque había allí muchas aguas; y venían, y eran bautizados allí.
24
Porque Juan aún no había sido puesto en la cárcel.
25
Y se movió una qüestion entre los discípulos de Juan y los Judíos acerca de la purificación.
26
Y fuéron á Juan, y le dixéron: Maestro, el que estaba contigo de la otra parte del Jordan, de quien tú diste testimonio, mira que él bautiza, y todos vienen á él.
27
Respondió Juan, y dixo: No puede el hombre recibir algo, si no le fuere dado del Cielo.
28
Vosotros mismos me sois testigos de que dixe: Yo no soy el Christo, sino que soy enviado delante de él.
29
El que tiene la Esposa, es el Esposo: mas el amigo del Esposo, que está con él, y le oye, se llena de gózo con la voz del Esposo. Así pues éste mi gózo es cumplido.
30
Es necesario que él crezca, y que yo mengüe.
31
El que de arriba viene, sobre todos es. El que es de la tierra, terreno es, y de la tierra habla: El que viene del Cielo, sobre todos es.
32
Y lo que vió, y oyó, eso testifica: y nadie recibe su testimonio.
33
El que ha recibido su testimonio, confirmó que Dios es verdadero.
34
Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla: porque Dios no le da el espíritu por medida.
35
El Padre ama al Hijo y todas las cosas puso en sus manos.
36
El que cree en el Hijo, tiene vida eterna: mas el que no dá crédito al Hijo, no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.
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