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John 8

Nuevo Testamento de Felipe Scio de San Miguel

John Juan Chapter 8
1
Y se fué Jesús al monte del Olivar:
2
Y otro día de mañana volvió al templo, y vino á él todo el pueblo, y sentado los enseñaba.
3
Y los Escribas y los Phariséos le traxéron una muger sorprehendida en adulterio: y la pusieron en medio.
4
Y le dixéron: Maestro, ésta muger ha sido ahora sorprehendida en adulterio.
5
Y Moysés nos mandó en la Ley apedrear á éstas tales. ¿Pues tú qué dices?
6
Y esto lo decian tentándole, para poderle acusar. Mas Jesús inclinado hacia abaxo, escribía con el dedo en tierra.
7
Y como porfiasen en preguntarle, se enderezó, y les dixo: El que entre vosotros esté sin pecado, tire contra ella la piedra el primero.
8
E inclinándose de nuevo, continuaba escribiendo en tierra.
9
Ellos quando esto oyéron, se saliéron los unos en pos de los otros, y los mas Ancianos los primeros: y quedó Jesús solo, y la muger que estaba en pie en medio.
10
Y enderezándose Jesús, le dixo: ¿Muger en dónde están los que te acusaban? ¿ninguno te ha condenado?
11
Dixo ella; Ninguno, Señor. Y dixo Jesús: Ni yo tampoco te condenaré: Vete, y no peques ya mas.
12
Y otra vez les habló Jesús, diciendo: Yo soy la luz del mundo: el que me sigue, no anda en tinieblas, mas tendrá la lumbre de la vida.
13
Y los Phariséos le dixéron: Tú das testimonio de tí mismo; tu testimonio no es verdadero.
14
Jesús les respondió, y dixo: Aunque yo de mí mismo doy testimonio, verdadero es mi testimonio: porque sé de dónde vine, y á dónde voy: mas vosotros no sabéis de dónde vengo, ni á dónde voy.
15
Vosotros juzgais según la carne: mas yo no juzgo á ninguno.
16
Y si juzgo yo, mi juicio es verdadero, porque no soy solo: mas yo y el Padre que me envió.
17
Y en vuestra Ley está escrito, que el testimonio de dos hombres es verdadero.
18
Yo soy, el que doy testimonio de mí mismo: y testimonio dá de mí el Padre, que me envió.
19
Y le decían: ¿En dónde está tu Padre? Respondió Jesús: Ni me conocéis á mí, ni á mi Padre: si me conociéseis á mí, en verdad conociérais también á mi Padre.
20
Estas palabras dixo Jesús en el gazophylacio, enseñando en el templo: y ninguno le echó mano, porque no había venido aún su hora.
21
Y en otra ocasion les dixo Jesús: Yo me voy, y me buscaréis, y moriréis en vuestro pecado. A dónde yo voy, vosotros no podeis venir.
22
Y decían los Judíos: ¿Por ventura se matará á sí mismo, pues ha dicho: A dónde yo voy, vosotros no podeis venir?
23
Y les decía: Vosotros sois de abaxo: yo soy de arriba. Vosotros sois de éste mundo: yo no soy de este mundo.
24
Por eso os dixe, que moriréis en vuestros pecados: porque sino creyéreis que yo soy, moriréis en vuestro pecado.
25
Y le decían: ¿Tú, quién eres? Jesús les dixo: El Principio, el mismo que os hablo.
26
Muchas cosas tengo que decir de vosotros, y que juzgar: mas el que me envió, es verdadero: y yo, lo que oí de él, eso hablo en el mundo.
27
Y no entendieron, que á su Padre llamaba Dios.
28
Jesús pues les dixo: Quando alzaréis al Hijo del hombre, entonces entenderéis, que yo soy, y que nada hago de mí mismo: mas como mi Padre me mostró, esto háblo:
29
Y el que me envió, conmigo está, y no me ha dexado solo: porque yo hago siempre lo que á él agrada.
30
Diciendo él éstas cosas, creyéron muchos en él.
31
Y decia Jesús á los Judíos, que en él habían creído: Si vosotros perseveráreis en mi palabra, verdaderamente seréis mis discípulos:
32
Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.
33
Le respondiéron: Linage somos de Abraham, y nunca servimos á ninguno: ¿pues cómo dices tú: Seréis libres?
34
Jesús les respondió: En verdad, en verdad os digo: que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado.
35
Y el esclavo no queda en casa para siempre: mas el hijo queda para siempre.
36
Pues si el hijo os hiciere libres, verdaderamente seréis libres.
37
Yo sé, que sois hijos de Abraham: mas me quereis matar; porque mi palabra no cabe en vosotros.
38
Yo digo lo que ví en mi Padre: y vosotros haceis lo que visteis en vuestro padre.
39
Respondiéron, y le dixéron: Nuestro padre es Abraham. Jesús les dixo: Si sois hijos de Abraham, haced las obras de Abraham.
40
Mas ahora me queréis matar, siendo hombre, que os he dicho la verdad, que oí de Dios: Abraham no hizo esto.
41
Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Y ellos le dixéron: Nosotros no somos nacidos de fornicación; un Padre tenemos, que es Dios.
42
Y Jesús les dixo: Si Dios fuese vuestro Padre, ciertamente me amaríais. Porque yo de Dios salí, y vine: y no de mí mismo, mas él me envió.
43
¿Por qué no entendéis éste mi lenguage? Porque no podéis oír mi palabra.
44
Vosotros sois hijos del diablo: y queréis cumplir los deseos de vuestro padre: él fué homicida desde el principio, y no permaneció en la verdad: porque no hay verdad en él: quando habla mentira, de suyo habla: porque es mentiroso, y padre de la mentira.
45
Mas aunque yo os digo la verdad, no me creéis.
46
¿Quién de vosotros me argüirá de pecado? ¿Si os digo verdad, por qué no me creéis?
47
El que es de Dios, oye las palabras de Dios. Por eso vosotros no las oís, porque no sois de Dios.
48
Los Judíos respondiéron, y le dixéron: ¿No decimos bien nosotros, que tú eres Samaritano, y que tienes demonio?
49
Jesús respondió: Yo no tengo demonio: mas hónro á mi Padre, y vosotros me habéis deshonrado.
50
Y yo no búsco mi gloria: hay quien la búsque, y júzgue.
51
En verdad, en verdad os digo: Que el que guardáre mi palabra, no verá muerte para siempre.
52
Los Judíos le dixéron: Ahora conocemos, que tienes demonio: Abraham murió y los Prophetas, y tú dices: El que guardáre mi palabra, no gustará muerte para siempre.
53
Por ventura eres tú mayor, que nuestro padre Abraham, el qual murió, y los Prophetas, que también muriéron? ¿Quien te haces á tí mismo?.
54
Jesús le respondió: Si yo me glorifico á mí mismo, mi gloria nada es, mi Padre es el que me glorifica: el que vosotros decís, que es vuestro Dios,
55
Y no le conoceis: mas yo le conozco: Y si dixere, que no le conozco, seré mentiroso como vosotros. Mas le conozco y guardo su palabra.
56
Abraham vuestro padre deseó con ansia ver mi día: le vió, y se gozó.
57
Y los Judíos le dixéron: ¿Aún no tienes cincuenta años, y has visto á Abraham?
58
Jesús les dixo: En verdad, en verdad os digo, que antes que Abraham fuese, yo soy.
59
Tomaron entonces piedras para tirárselas: mas Jesús se escondió, y salió del templo.
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